Nuestro proceso de traducción incluye tres etapas bien definidas:

Traducción

El traductor, cuya lengua materna es la lengua de destino, traduce el mensaje del texto original. Esto significa que el texto resultante no es una simple traducción del texto original, sino un documento que transmite, en la lengua de destino, el mismo mensaje adaptado a esta última y que respeta todos sus parámetros, tanto desde el punto de vista lingüístico como cultural.

Revisión

Un revisor verifica los dos textos, comparándolos línea por línea, para asegurarse de que la terminología sea exacta y el mensaje esté bien traducido.

Corrección del texto

Un corrector revisa de manera exhaustiva el texto, verificando la ortografía, la puntuación y el diseño general del texto.

El documento final será enviado al cliente únicamente después de haber completado estas tres etapas, que respetan los más altos estándares de calidad.